Dentro del precio de compra se incluyen 300 millones de deuda del operador gallego, que pertenecía a Rede Brigantium en un 70% y que tenía el 30% restante en manos de Abanca Corporación, el banco que gestionaba las antiguas participaciones industriales de las cajas Caixa Galicia y Caixanova.

El cambio de las condiciones de la compra se debe a la incorporación al accionariado de del operador vasco de nuevos accionistas con voluntad de permanecer involucrados en la empresa. Kutxabank, la Corporación Financiera Alba -de la familia March- y los gestores de la compañía controlan aproximadamente el 40% del capital de la compañía. Según ha informado Euskaltel, todos ellos votarán a favor de la adquisición de R Cable en la próxima Junta Extraordinaria de Accionistas del grupo.

En el comunicado de la compañía vasca se explica que Abanca va a adquirir acciones de Euskaltel en su próxima emisión por importe de al menos 80,69 millones de euros, así como a no transmitirlas a otro propietario.

Facturación global de 700 millones

La operación, según Euskaltel, dota al grupo de “mayor fortaleza, eficacia y capacidad de crecimiento” para competir “en un mercado exigente como operador líder en el norte del Estado, manteniendo al mismo tiempo su fuerte posición en Galicia y País Vasco”.

Entre Euskaltel y R Cable sumaban al cierre de 2014 unos ingresos totales de cerca de 700 millores de euros y un ebitda -beneficio antes de impuestos- por encima de los 300 millones. La operación contribuye a concentrar el mapa de operadores regionales de cable, que tradicionalmente estaba muy fragmentado.