Llegar a la cima no es fácil, incluso para las mujeres más talentosas. Se requiere confianza y potencial. Pero más allá de los desafíos obvios a los que las mujeres se enfrentan todos los días, los factores más sutiles que nos inhiben de tener éxito son aquellas barreras internas que agotan nuestra eficacia.

Cada día, muchas mujeres competentes bien educadas luchan por su futuro. Pero hay algunos hábitos que hacen que las mujeres pierdan el liderazgo que les pertenece:

Usan diminutivos

La elección de nuestras palabras tiene un efecto en nuestra habilidad para influir en otros y demostrar confianza. Cuando minimizamos las palabras, se pierde la eficacia y el poder.

En un artículo de 2011 en Forbes, me dirigí a este punto, la columnista Bonnie Marcus decía:”Si eliminamos la palabra “justo” de nuestro vocabulario, notaremos una gran diferencia”. Un artículo de Harvard Business Review, (Replace Meaningless Words with Meaningful Ones) de Jerry Weissman cuenta la importancia de sustituir palabras vagas por otras más fuertes. Habla de cómo la sustitución de una simple palabra puede cambiar el impacto comunicativo. Por ejemplo, sustituir “creo”,”siento” por “estoy convencido” o “espero”.

Disculpas innecesarias

Pantene lanzó una campaña en la que explicaba la tendencia de las mujeres a disculparnos, incluso cuando no es necesario. Esta campaña abrió el debate sobre cómo las mujeres tienen que aprender para cambiar este defecto. Disculparse innecesariamente disminuye el poder.

No asumen el mérito de sus ideas

A mucho nos ha pasado esto. Llegas a una conclusión en una reunión, pero no te haces notar. Más tarde, otra persona llega a la misma conclusión y la tienen en cuenta, considerándola una gran idea. Dí las cosas con convicción, sino perderás la oportunidad de demostrar a los demás el valor que aportas a la empresa y el poder de tu talento y logros. La autopromoción es una habilidad vital de liderazgo ayuda a cambiar nuestra forma de pensar. La comprensión de la propia propuesta de valor nos da una mejor idea de cómo contribuimos a los resultados empresariales positivos.

No usan su influencia

El poder viene de la relación entre la forma en que hacemos nuestro trabajo y los resultados empresariales positivos, nuestra propuesta de valor. Apreciamos la influencia que tenemos, no sólo en el negocio y la consecución de los objetivos designados, sino en ayudar a otros a tener éxito. Hay poder en el uso de influencia para construir relaciones mutuamente beneficiosas en nuestra organización y en nuestra industria. Además, ayudar a otros a alcanzar sus metas crea credibilidad, que se traduce en influencia.

No aprovechan las relaciones

La mayoría de las mujeres no tienen ningún problema en hacer favores a los demás. Al ayudar a los demás ganamos visibilidad e influencia. Sin embargo, a menudo dudamos en pedir nada a cambio. Aprovechar las relaciones es una habilidad de liderazgo. Hay poder en pedir lo que queremos y lo que necesitamos.

Falta de aliados y campeones

Una forma de apoyar y sostener el poder es construir una sólida red de personas que estén dispuestas y sean capaces de hablar en tu nombre. Este tipo de red requiere identificar a las personas que tienen influencia y poder y construir relaciones mutuamente beneficiosas con ellos. Cuando no somos capaces de construir este tipo de red y no nos acercamos a nuestra red estratégica, perdemos la colaboración y el poder potencial.

El deseo de ser querido

El factor de simpatía es importante en el trabajo. Ayuda a construir influencia y motivar a los demás. Pero la eficacia es lo más importante para establecer el liderazgo y el poder. Cuando las mujeres deciden ser simpáticas más que eficaces, pierden su poder. Si nuestro enfoque principal es de ser querido, perdemos liderazgo. El poder viene de elegir un camino diferente al liderazgo; ser amable, eficaz y potente!