Se adapta a mi profesión e inquietudes

La primera razón siempre ha de ser tus competencias profesionales y posibilidades. Demuéstrale en tu charla qué puedes ofrecerles y procura de no pecar de resabidillo. Todo el mundo los odian. Enfatiza tu interés en la oferta y hazles saber que eres un valor seguro para sus filas.

Se adapta a mi cultura y a lo que busco en un empleo

“Además, me gusta la cultura de esta empresa y cómo se organiza. Me gusta lo que he oído y lo que he estado leyendo acerca de ustedes. Es un gran aporte para mi personalidad y mis valores” sería un genuino comienzo de frase.

Se adapta a mi personalidad y a lo que me rodea

Encaja en mi zona de trabajo, tengo gran disponibilidad de horarios y siempre he usado los productos que venden porque…” Hazles saber que, además de empleado, en tu vida personal lo que ellos venden ha sido crucial en determinados aspectos –aunque sea un champú anticaspa-.