“¡Si te escribí un correo!”
No, no vayas por ahí, vas mal. Un email es prácticamente imposible que no haya llegado o no lo haya visto. Un jefe, por lo general, suele estar muy pendiente tanto de su correo electrónico como de su teléfono, así que si no lo ha visto, asume que la culpa es tuya (aunque no lo sea), porque quizá se tome tu frase como un reproche de que no está atento y para qué quieres más…

“No me dijiste que tenía que hacer tal cosa” (insistiendo)
Es el jefe, es mejor decir que no sabías que tenías que hacerlo a decirle que no te lo ha dicho aunque no lo haya hecho. A menos que esto sea una situación cotidiana, el igual que con lo del correo electrónico, es preferible decir que el error ha sido tuyo. Le molestará menos que hayas tenido un simple despiste que le digas que se ha olvidado de darte una orden.

“Me voy de vacaciones el día tal”
¿Cómo que te vas de vacaciones el día tal? ¿A quién has pedido permiso? Aunque sepas que te las van a conceder seguro, es mejor que preguntes prudentemente si puedes coger esos días, puede sonar demasiado altanero y autoritario decir que te vas el día que tú quieres sin que el jefe haya dicho siquiera que sí, se puede sentir ninguneado y con razón.

“Creo que me merezco algo más”
Mal, si quieres escalar dentro de la empresa, ese no es el camino. Lo que deben ver es interés, pero no por el dinero, sino por el trabajo. Pregunta cómo puedes promocionar, di que estás interesado en aprender una u otra cosa, en llevar tal proyecto, pero no hables en clave de dinero porque dará sensación de avaro, no de buen profesional.

“Yo no puedo hacerlo, me tengo que ir” (reiteradas veces)
Si nunca estás dispuesto a echar un cable y siempre que te reclaman para algo extra te escaqueas, desde luego el jefe a la hora de contratar a alguien nos e va a quedar contigo. Eso no denota ningún interés por tu parte es raro que un jefe quiera a alguien sin interés. Di que no solamente cuando de verdad tengas prisa o no puedas ayudar.