El ranking de familias más ricas de EE.UU. de Forbes es uno de los más movidos, y es que las grandes fortunas no siempre perduran en el tiempo. Herederos manirrotos, negocios obsoletos y tropiezos en los negocios son algunas de las causas que invitan a las familias a salir de la lista. Este año en concreto se han unido al ranking, compuesto por 200 familias, 33 nuevas, entre las que se encuentran la familia Sackler, dedicada a la producción de analgésicos, y la familia Greenberg, dueña de la marca de zapatillas Skechers.

Lo que no ha cambiado respecto al año pasado es el apellido que encabeza la lista: los Walton. A pesar de seguir líderes, la fortuna total de los seis herederos del imperio Walmart ha decrecido en los últimos doce meses unos 152 millones de dólares por la caída de acciones de la compañía.

A los Walton les siguen los Koch y los Mars. Los primeros conocidos por ser dueños del segundo conglomerado privado más gran de EE.UU.: Koch Industries; y los segundos por su reconocida empresa de dulces fabricante, entre otros productos, de los prestigiosos M&M’s.

En general, las grandes fortunas que componen la lista pertenecen a familias que están detrás de marcas muy reconocidas como Estée Lauder o Budweiser, pero el top ten el juego anda entre conglomerados de medios, marcas y negocios varios como la multinacional agrícola Cargill, de la familia MacMillan-Cargill. Así nos encontramos con el magnate de los medios W. R. Hearst e hijos o Jim Kennedy Cox, del Cox Enterprises.

Cerrando los 10 primeros puestos se encuentran los prestigiosos hombres de negocios J. B. Pritzker, H. Fisk Johnson, Edward Johnson III y sus respectivas familias, así como el magnate del petróleo Dan Duncan, co-fundador de Enterprise Products Partners.