En general, empresas y estudiantes acaban por tomarse la época de prácticas como un mero trámite que superar sin pena ni gloria, pero esto no debería ser así y mucho menos convertirse en una situación incómoda. Así que usted, querido empresario o empleado, si contrata becarios o convive con ellos en la oficina, debería tener en cuenta los consejos que le damos a continuación sobre cómo tratarlos.

Trata de conocer sus inquietudes
Se supone que cuando un becario entra a ocupar X puesto es porque vale para ello, pero como todo, los departamentos de RRHH o la intuición del que contrata también fallan. Antes de comenzar a mandarle tareas al joven trabajador, trata de saber qué es lo que mejor se leda o más le motiva. Si le gusta su trabajo dará el 200%, ten en cuenta que está ahí para aprender de lo suyo.

Enséñale a trabajar
Al contrario de lo que muchas empresas creen, basándonos en las ofertas de prácticas que publican requiriendo una gran experiencia, un becario no tiene por qué saber hacer perfectamente aquello en lo que va a trabajar. Un becario llega a una empresa para aprender, así que haz el favor de ayudarle y enseñarle todo lo que tú sabes. Te lo agradecerá y se convertirá en un trabajador de provecho: ambos ganáis, piénsalo.

No le trates como si fuera estúpido
Es corriente que el becario no sepa hacer el trabajo que se le asigna o simplemente no sepa hacerlo de la manera que se le pide, así que por favor, explícaselo pero no le trates como sui fuera tonto. Se presupone que el becario es una persona formada y que no sepa hacer lo que le pides no quiere decir que no sirva para el trabajo, simplemente necesita aprender y lo último que le hace falta es que le hables trates malamente.

Déjale demostrar lo que vale
El becario no es un trabajador, así que tampoco te pases poniéndole grandes cargas de trabajo ni grandes retos. Eso sí, trata de motivarle, de pedirle cosas con las que pueda lucirse un poco y demostrar su talento. El becario no es solamente mano de obra barata que sirve para hacer el trabajo sucio, además de su corazoncito, tiene habilidades, estudios y quiere poner en práctica lo aprendido, así que déjale hacerlo.