1. Todo comienza de una gran idea, sin eso no hay negocio que pueda sobrevivir. Tienes que buscar algo distinto, o algo que creas que va a funcionar mejor que la competencia por determinadas características… está en tu mano hacerlo posible.

2. No dejes que la emoción y el estrés del principio te impidan pensar con claridad. Son los primeros momentos de vida de la empresa en los que tienes que estar al 200%.

3. Debes ser crítico contigo mismo desde el minuto 1, ver las cosas desde una perspectiva alejada y reflexionar sobre si estás haciendo bien las cosas. ¡Escucha los consejos!

4. Tendrás que pedir dinero (probablemente), así que aprende a que no se te “caigan los anillos” por eso… Todas las empresas necesitan una inyección de capital al principio.

5. Tu oficina / empresa será tu segunda casa, ve haciéndote a la idea. Sobre todo durante los primeros meses / años, necesitarás sacar tiempo de donde no lo tienes para tu negocio.

6. Vas a pasarlo mal en algunos momentos, es lógico. Emprender no es tarea sencilla. Así que es mejor que te quites de la cabeza esa utopía en la que “ser tu propio jefe” es lo más cómodo…

7. Pero también vas a conocer la satisfacción personal y laboral como nunca antes, vas a tener grandes alegrías en tu empresa. Una sensación que no has experimentado hasta ahora.

8. Vas a aprender a base de prueba-error. No temas equivocarte, pedir ayuda. Es parte del camino y del aprendizaje.

9. No podrás sacar la empresa adelante tú sólo, así que no te aísles. Déjate ayudar por sus socios, por tus empleados, apóyate en ellos y deja que forméis una “familia laboral”.

10. No permitas que te absorba tanto que descuides a tu familia, amigos o pareja. Nunca olvides que hay cosas más importantes que tu empresa… guarda tiempo siempre para ellos.