1. “A quién le pueda interesar…”
Dirigir la carta de presentación / motivación a un “ente” es todo un error. ¿Cómo que a quién le pueda interesar? ¡A la empresa es a la que tiene que interesarle! Si comienzas con esta frase estás mostrando un interés nulo.

2. “Le escribo para expresar mi interés…”
Ten en cuenta que las empresas no tienen tiempo como para leer de arriba abajo todas las cartas de presentación que les llegan… ¿Vas a perder el tiempo (sobre todo en las importantísimas primeras líneas) diciendo una obviedad? Se presupone que si estás haciendo llegar tu CV a la empresa es que tienes interés por trabajar en ella. ¿Por qué no reservas ese espacio para decir algo más importante?

3. “Aquí tiene un esquema de lo que he hecho…”
Para que la empresa conozca tu experiencia profesional ya tiene tu CV. No pongas lo mismo, porque aparte de ser desperdiciar espacio de tu carta sin motivo, estás repitiendo dos veces lo mismo. Es el momento de mostrar lo mejor de tu actitud, tus aptitudes ya están reflejadas en el CV.

4. “Sé que probablemente no sea el mejor candidato…”
Pues si tú mismo dices eso de ti… ¿cómo pretendes que la empresa se fije en ti? Debes venderte como la mejor opción que tiene la empresa, como la persona que están buscando, en definitiva como el candidato ideal. Da lo mejor de ti.