“He venido a dar lo mejor de mi”

Cuando entramos en una nueva empresa debemos mantener una conversación con nuestro jefe en la que dejemos claras nuestras mejores intenciones. También la otra parte deberá mostrar su agrado e interés por nuestra reciente incorporación al equipo. Esta charla no es sólo lógica, si no necesaria de cara a nuestro desarrollo en la empresa. Es el momento de asentar las primeras bases de todo lo que está por venir.

“Quiero que contéis conmigo”

Es probable que también exista un momento en tu vida laboral en el que necesites decir que quieres que cuenten contigo para proyectos importantes de tu empresa. Deberás sentarte con tu jefe para volver a recordar, tal y como hiciste el primer día, que estás ahí para crecer, para desarrollarte, para dar lo mejor de ti. Es bueno que de vez en cuando muestres (y demuestres) que no has perdido el interés que te llevó hasta tu puesto.

“Necesito nuevos retos”

Llegará un punto de inflexión en tu vida laboral en el que quieras llamar la atención porque notes que tu carrera se ha estancado o que, al menos, no crece tanto como a ti te gustaría. Necesitas volver a sentirte útil, y no sólo eso, necesitas salir de tu zona de confort y experimentar nuevos retos. Esta conversación no debe pasarse por alto, si te encuentras en un momento de desmotivación, tienes que hacerlo saber.

“Creo que es el momento de marcharme”

Cada vez es más difícil pasar toda la vida en la misma empresa y en muchas ocasiones hemos de plantear nuestra conversación de salida, la “última charla”. Debes tener estas palabras con tu jefe en un tono distendido pero respetuoso, nunca sabes cuándo el tiempo volverá a cruzaros en el camino.