La desmotivación no necesariamente tiene que depender del puesto de trabajo que posees. Puedes tener el trabajo de tu vida pero estar desmotivado. ¿Vas a dejar que la desilusión se apodere de ti? Toma nota de lo que viene a continuación y recupera la ilusión, la motivación y las ganas de trabajar.

Conecta con alguien
No tiene por qué ser necesariamente con tus compañeros más directos, porque no siempre tienen que ser los más afines a ti, aunque eso sería realmente lo ideal. Puede ser que los que trabajan en la mesa de enfrente, y que nada tienen que ver con tu trabajo diario, sean una gente maravillosa con la que pasar los descansos y por la que te apetezca que llegue la hora del café y merezca la pena ir a trabajar. La conexión emocional es muy importante. Ser el llanero solitario de la oficina, por muy introvertido que seas o te guste ser, no es nada aconsejable.

Márcate metas propias
Tus jefes e han encargado un proyecto de cierta manera pero sabes que puedes dar más. Propóntelo e inténtalo. Si sabes que eres capaz de superarte, hazlo. Que veas que todo lo que sabes puedes aplicarlo, es muy importante, te ayudará a vencer miedos y debilidades. Y si además alguien reconoce tu buen trabajo, te sentirás aún mejor. Ponte tus propios retos, no esperes a que te los impongan.

Dalo todo
No dejes que tu tarea diaria esté marcada por la ley del mínimo esfuerzo. Si comienzas a hacer lo mínimo para cumplir, mal asunto. Nunca destacarás ni estarás satisfecho con lo que haces. Como decíamos en el punto anterior, implementar tus propias metas puede ser un buen comienzo para estar motivado y para ello, lo mejor es que esté a tope y que, en la medida de lo posible, des todo de ti.

Haz propuestas
Investiga, curiosea, y si algo te llama la atención, pregunta por ello, no te quedes con las ganas. Es posible que en tu empresa haya algo por explotar que a ti te encantaría hacer y simplemente está ahí abandonado porque nadie tiene tiempo ni ganas. Sacar un proyecto adelante siempre es motivador, lucha por ello. La curiosidad mató al gato, pero a ti puede sacarte de la apatía. E ileso.