Si lo haces sólo a veces, al final tus empleados acabarán buscando otro trabajo. ¿Por qué? Porque los trabajadores buscan cada vez más un buen equilibrio entre vida personal y laboral. Si tú no les das ese equilibrio, esa libertad, la acabarán buscando en otros empleos.

Hacerlo de forma definitiva te dará grandes beneficios económicos. Y es que tener a personas contratadas desde casa o con posibilidad de hacer gran parte de su trabajo desde su domicilio, ahorra muchísimos costes. Además los empleados se encontrarán mucho más a gusto, contentos… por lo que su productividad aumentará y con ello tus beneficios.

Las empresas son cada vez más competitivas, la competencia es un hecho. Ya no basta con un horario de 9 de la mañana a 6 de la tarde y una remuneración estándar. Los grandes talentos buscan mucho más allá. Quieren sentirse realizados y completos en su trabajo. Y hay muchas empresas que ya lo saben. Si la tuya aún no, te arriesgas a una fuga de talento.

Si la flexibilidad “aparece” solo de vez en cuando, obtendrás el efecto contrario al deseado. O tienen horario fijo o flexibilidad total: darles meses en los que puedan teletrabajar o elegir su horario, y meses en los que todo eso desaparece… hará a tus empleados sentirse desconcertados, incómodos, despistados. Así que dile a adiós a su felicidad, a su productividad y con todo ello, a tus beneficios.