Carlos Ruiz Zafón fallecía el pasado 19 de junio a los 55 años de edad tras perder la batalla contra el cáncer de colon que padecía desde hacía unos dos años. Además de su recuerdo, este escritor español deja en herencia un legado inmobiliario y bibliotecario que ha ido creciendo a la par que su éxito.

El escritor español más leído en todo el mundo después de Cervantes tenía un patrimonio inmobiliario repartido entre Barcelona, la ciudad que le vio nacer, y California, su ciudad de adopción.

Su fama internacional llegó con La sombra del viento, título del que vendió más de 10 millones de ejemplares, El juego del ángel, El prisionero del cielo y El laberinto de los espíritus que forman la saga El cementerio de los libros olvidados.

Y con este éxito también llegó la mansión que Zafón compartía con su mujer, la traductora Mari Carmen Bellver, en Sunset Boulevard (Los Ángeles – California) y que adquirió en 2019, según ha publicado El País. La casa, con seis habitaciones, una parcela de 1.400 m2 y vistas al océano Pacífico desde la segunda planta, está valorada por los portales inmobiliario en 13 millones de dólares, según Vanitatis.

Anteriormente, ambos habían comprado un apartamento doble en Beberly Hills valorado en 1,8 millones de dólares. En uno de ellos vivían y en el otro Zafón trabajaba, tal y como contó el propio escritor en un reportaje en La Vanguardia.

En Barcelona, este autor español contaba con tres pisos. Uno de ellos era un apartamento de unos 85 m2 y otro un piso de 160 m2 con gran terraza ubicado en un moderno complejo residencial. Además, tenía varias plazas de garaje.

Escritor y empresario

El escritor gestionaba tres compañías dedicadas a la creación artística y literaria. En 2016, fundó Corelliana S.L., la única que actualmente le quedaba en España. Los derechos que generaban sus obras literarias los gestionaba a través de Dragonworks, en cuyas cuentas facilitadas al Registro Mercantil en 2017 reconoció un patrimonio superior a los 17 millones de euros. Además, administraba Shadow Factory, con un activo cercano al millón de euros.

En diciembre de 2018, Shadow Factory y Dragonworks fueron inscritas en el Registro Mercantil de Texas, aunque su domicilio social está en el apartamento doble del matrimonio en Beverly Hills.