Bezos era un joven estudiante de computación e ingeniería eléctrica en la conocida Universidad de Princeton y un amante de Star Trek. Un chico sobresaliente que se ha vuelto “supremo”, que ha alcanzado la cumbre del éxito. Ha logrado lo impensable cuando creó su empresa: llegar a un crecimiento de ventas anuales de 100.000 millones de dólares y una capitalización de mercado de más de 150.000 millones en 10 años.

¿Cuál es su clave del éxito? ¿Tiene algún secreto? “Conocemos a los clientes como a los precios bajos. Conocemos a los clientes como a la gran selección. Sabemos que a los clientes les gusta la entrega rápida. Y sabemos que esas cosas van a ser realidad dentro de diez años. Van a ser una realidad dentro de 20 años. Así que podemos contar con esas cosas y podemos ‘poner nuestra energía en ellas’”, dijo en su momento Bezos.

Y ese es precisamente el secreto del CEO de Amazon: preocuparse por conocer qué quiere exactamente el cliente, hasta el último detalle, para después hacerlo realidad y dárselo “en bandeja”. Quizás por eso Amazon es una de las primeras empresas en la lista de satisfacción de sus usuarios.

Quién compra en Amazon una vez es probable que compre dos o tres o cuatro veces más.