1. Cuidado con las redes sociales
Nunca sabes dónde pueden mirar los reclutadores, y es probable que hagan un rastreo por las redes sociales para conocerte un poco mejor. Evita fotos que puedan dar una mala imagen de ti: desmadrando de fiesta, fotos algo subidas de tono, en situaciones comprometidas…

2. Aparta los “topicazos”
No des la imagen de “joven alocado sin preocupaciones”. Aparta los tópicos de la gente que está comenzando en su carrera profesional o uno de los más comunes de los millennials: gente egoísta. Muéstrate como una persona adulta, profesional y capaz de resolver cualquier problema que se presente. Eres la solución que su empresa buscaba.

3. Lenguaje adecuado
No hables, obviamente, como hablas con tus amigos en un bar un viernes por la noche. Intenta mantener un lenguaje correcto, adecuado al puesto de trabajo al que estás optando. Eso sí, tampoco intentes utilizar palabras algo más cultas si no las conoces, porque la imagen que proyectarás es nefasta.

4. Información de la empresa
Ir “a lo que surja” a una entrevista, te descarta automáticamente. Ni se te ocurra presentarte allí sin saber todo lo que puedas sobre la empresa a la que estás aplicando.

5. Potencia tu actitud sobre tu aptitud
Tus aptitudes son tuscapacidades, experiencia y conocimientos. Tu actitud ante un puesto de trabajo será lo que determine normalmente si te cogen o no. Está claro que la mayoría de personas que se postulen al mismo puesto que tú, tendrán unas características similares. Muestra una actitud ante el trabajo que marque la diferencia.