1. Hazle saber que has llegado para quedarte.

Expón tus mejores sensaciones, sentimientos e intenciones. Eres un soplo de aire nuevo, de aire fresco para la empresa. Estás ahí para dar lo mejor de ti y para ofrecerte a todo lo que se te ponga por delante. Y eso es, precisamente, lo que debes hacerle saber.

2. Que te explique detalladamente cuál es el plan que tiene para ti.

Probablemente no le conocieses durante la entrevista si la compañía es medianamente grande y te la hizo alguien de Recursos Humanos. Charla con él y pídele, si puede ser, que te explique cuáles serán tus cometidos a partir de ahora. Interésate por saber qué quiere de ti, qué busca de tu perfil profesional. Te dará muy buenas pistas para saber por dónde “tirar” sobre todo las primeras semanas.

3. Situación de la empresa a corto y medio plazo.

Si antes de la entrevista te informaste bien puedes saber más o menos en qué situación se encuentra la empresa. Pero es el momento de involucrarte porque ya estás dentro. Pide que te ponga un poco al día sobre los proyectos que tiene tu nueva empresa a corto y medio plazo y cuál sería tu papel a desempeñar en ellos (si es que tienes alguno). Es bueno hacerse un esquema mental sobre la situación actual y en un futuro próximo de la empresa.

4. Claves de la empresa

Es decir: cuál es su cultura empresarial, si hay algo que debas saber acerca de los protocolos de actuación, sobre a quién dirigirte si tienes un problema o duda (y a quién no). Es como la situación externa de la empresa (punto 3) pero a nivel interno. Te ayudará a no meter la pata en los primeros días y a ir conociendo un poco más el nuevo entorno en el que tendrás que desenvolverte.

¡Suerte!