La empresa vende el estadio Dunas de Natal y su participación del 50% en el estadio Fonte Nova de Salvador. Pero no sólo el tema de la corrupción es lo que ha hecho tambalear los cimientos del Grupo OAS, también la desaceleración económica, la austeridad gubernamental y un retroceso de la moneda local.

OAS gastó 187 millones de dólares en reconstruir por completo el viejo estadio Fonte Nova(en Salvador), en el que se disputaron seis partidos del mundial y 134 millones de dólares en el Dunas, en el que se jugaron cuatro. El anuncio fue el último de una serie de malas noticias para el fútbol brasileño después del torneo.

Anteriormente esta semana, el Esporte Club Bahia, uno de los clubes más grandes de Salvador, dijo que abandonaba sus planes de utilizar el Fonte Nova porque sentía que los propietarios no respetaban a sus aficionados.

Otros estadios han registrado más público en conciertos y eventos religiosos que en partidos de futbol. Además, el escenario deportivo en Cuiabá fue cerrado por problemas estructurales.