1. Un mercado laboral poco flexible que pone impedimentos a la hora de contratar y despedir a los empleados.

2. Una mala formación en la práctica laboral. Según informan, se necesita que los empleados se especialicen en un área y se adecuen las necesidades reales para el empresario. Esto afectaría a la formación recibida en instituciones educativas y al enfoque teórico que predomina.

3. Los créditos, cada vez más difíciles. Esta es la pescadilla que se muerde la cola, ya que una financiación difícil se debe a la situación actual de los bancos y esta situación es a causa de la crisis actual. Más facilidades para los empresarios es una de las peticiones.

4. Salarios en ocasiones excesivos. En esta ocasión se hace una autocrítica, aunque la polémica del salario mínimo interpersonal siempre está en boga, los empresarios creen que deberíamos de ajustarnos al mercado global, como el asiático.

5. Una burocracia difícil. Aquí señalan a entes públicas que dicen son la razón de un papeleo arduo y en ocasiones inútil. Una ayuda en este sentido aumentaría la productividad de la empresa.