1. Agradecer
¿Qué tienes que agradecer? Simplemente el tiempo que te han dedicado, la oportunidad… probablemente no te apetezca demasiado hacerlo y estés un poco molesto. Pero hacerlo te hará quedar como una persona profesional, educada y con buen perder. Un punto positivo para ti que podría jugar a tu favor en un tiempo, porque muy pocas personas agradecen la oportunidad una vez rechazada su candidatura.

2. Intentar mantener una puerta abierta
Sin aparentar desesperación, puedes comentar que si alguna vez necesitan un perfil como el tuyo no duden en contactar contigo, o si les falla la persona a la que han elegido… tener este gesto puede suponer un punto de inflexión.

3. Aprender de los errores o carencias
Si tienes la suerte de que te digan el motivo exacto por el cual han rechazado tu candidatura, no te lo tomes como un ataque o algo ofensivo. Todo lo contrario. Te están dando una buenísima pista para saber hacia dónde debes encaminar tus pasos en tu sector profesional. ¡Ponte manos a la obra!

Estos tres puntos son cosas que muy poca gente hace. No cuestan nada, no pierdes nada, y puede suponer el que se lo piensen dos veces o el encontrar un nuevo puesto de trabajo.