Al igual que no es bueno pasar demasiado tiempo sin tener alguna otra ocupación, a poder ser tanto mental como física. Cuando no tenemos empleo debemos encontrar la motivación a través de otras vías, a la vez que dedicamos nuestro tiempo y esfuerzo a salir de esa situación.

Una vía que puede resultar realmente útil es la de una continua formación y aprendizaje. Tanto por nuestro propio bien, ya que nos ayudará a mantener la mente activa; como por el “bien de nuestro currículum”. Y es que cuando llega un CV a una empresa en el que no hay nada realizado en los últimos años (incluso meses), suele ser automáticamente descartado.

Hay mil formas de actualizarse: cursos on line, presenciales, gratuitos, de pago, clases de idiomas, perfeccionar algún cabo suelto en nuestro sector, abrir un blog, colaborar con alguna revista o publicación que tenga que ver con tu ámbito… Es importantísimo tener claro que debemos mantenernos positivos y motivados. Ahí está la clave.

Dedica unas horas cada día tu búsqueda de empleo, a poder ser siempre en el mismo horario. Sigue manteniendo una rutina de acostarte y levantarte. Cuando sales de esa monotonía puedes caer en otra mucho más destructiva: la de dejarte llevar por la tristeza y pasarte los días sumido en ella. Haz ejercicio diario, te vendrá muy bien. Y sal a la calle cada día, relaciónate y busca nuevos contactos.

Anímate, despréndete de las malas energías y esfuérzate hasta el extremo para lograr tus objetivos. No des tregua a tu búsqueda de empleo bajo ningún concepto.