El PP y el PSOE abría en 2006 una tienda online donde comercializaban con productos para ganarse algunos votos. Lejos de EE UU, donde más que chapas y pulseras arriesgan de forma contundente. Pero la cosa ha cambiado, sin ir más lejos el nuevo partido Podemos, vendía hasta hace poco en su web artículos que en un inicio eran para “autofinanciación”, así, una camiseta con el popular círculo lila de la formación te costaba 9 euros. La retirada de los productos se debió a que el eslogan “Podemos” ya estaba registrado por Mediaset para el Eurocopa de Fútbol de 2008. Pero hay más: los frentes legales abiertos que tiene Rosa Díez obligó a UPyD a crear chapas con el eslogan “Yo denuncié a Pujol”, cuyas existencias rápidamente se agotaron. Todo parece ser un intento de recaudación.

Por otro lado, internet ha sobrealimentado esta moda de “vístete acorde a cómo piensas” y el pasado año unas camisetas donde recibos de Luis Bárcenas aportaban dinero B eran el estampado de moda entre los “hipsters” de la capital sevillana –no llegaban a 20 euros-, gracias al estudio Moedetriana. El reclamo publicitario era abrumador.

Los clásicos llaveros o gorras del partido de turno ya son cosa del pasado. En 2011, incluso se atrevieron con los polémicos bebé-Aído, unos muñecos que emulaban un feto de 12 semanas. Así, por unos escasos 20€, los indignados recibían en casa algunos fetos que serían perfectos para llevar a una manifestación en contra de cambios legislativos.

Parece que se ha abierto la veda y que, si nadie la para, la política acabará adornando de forma subliminal más de un escritorio de oficina.