Tras diez años de gestión de la comunicación y el marketing de La Vuelta a España, y después de haber tenido la oportunidad de implementar algunos macroproyectos en compañías relacionadas con el marketing deportivo, Antonio Lacasa analizó los formatos del deporte y su consumo por el aficionado y cómo estos estaban evolucionando. Así observó cómo en distintos mercados, principalmente en Estados Unidos, se producía una migración conceptual del simple evento deportivo hacia una experiencia fan en un entorno de entretenimiento. “Esta exploración me llevó a importar el concepto híbrido del sportainment, fusionando el deporte con el entretenimiento, y llevando a cabo una consultoría pionera en España”, explica.

De esa fórmula nació hace un lustro Global Sportainment, como respuesta a las necesidades de las marcas para desarrollar estrategias integrales y para conectar a las firmas con sus consumidores. En esta ecuación irrumpen los esports, que en la actualidad suponen el 75% de la actividad de su empresa. “Tras una intensa prospección durante un año decidimos construir productos propios B2B, como el Global Esports Summit (se celebrará el próximo 1 de abril en Madrid), además de otros servicios de entorno digital y eventos”, cuenta.

Para los neófitos, los esports son competiciones de videojuegos en forma de grandes eventos. “Los esports en España gozan de la salud de un adolescente que quiere comerse el mundo. Con esto quiero decir que tiene una capacidad de crecimiento espectacular y que todavía debe alcanzar una madurez en algunos aspectos. Es un ecosistema muy líquido, es decir, que es muy permeable a la hibridación con distintos formatos y contenidos y que evoluciona muy rápido”, señala Lacasa. Además de gestionar un negocio que celebra el entretenimiento a todos los niveles, el CEO de Global Sportainment subraya la intención evangelizadora de su negociado a nivel social: “Es importante superar prejuicios y presentar los esports como una actividad de socialización con componentes educativos, de habilidades y poseedora de valores, que además divierte y se comparte”. Dicho queda.