1. Rodéate de buenos profesionales. Tener un equipo sólido y en el que puedas delegar lo necesario dará un impulso imprescindible a tu compañía.

2. Estudia el entorno. Antes de poner tu negocio en marcha debes estar totalmente preparada para poder enfrentarte a todas las vicisitudes y problemas que puedan surgir y hacerles frente de forma positiva y resolutiva. Conoce el entorno actual y de qué forma será más rentable sacar adelante tu compañía.

3. Seguridad. Si crees en tu idea conseguirás hacerla realidad, tú tienes la fuerza para conseguirlo.

4. Busca apoyos. Siempre puedes plantearte unirte a alguna asociación o fundación que pueda ayudarte y apoyarte en los momentos que necesites y que te dará un soporte a la hora de buscar inversores y alianzas económicas.

5. Planifica tus acciones. Tómate en serio cada uno de los pasos y tareas a realizar para que pueda ir completándose adecuadamente.