1. Aprovecha las oportunidades. A tu alrededor existen infinitas vías por explorar y descubrir así que proponte hacer bien las cosas, siempre aportando tus habilidades personales, e intentando ir más allá.

2. Positividad. Inspira y dirige a tu equipo con tu ejemplo demostrando que, para alcanzar el éxito, no hace falta ser mezquino ni autoritario si no que debes tener confianza y ganas de cambiar las cosas para mejorarlas.

3. Comparte tus pensamientos. Debes aprender a ser abierto y comunicativo con tu equipo y comentar con ellos todas las nuevas ideas y perspectivas que podéis aplicar juntos. De esta manera entre todos podréis poner en común vuestros puntos de vista y mejorar el proyecto inicial.

4. Responsabilizarse. Como líder es importante aprender a asumir las consecuencias del devenir del proyecto o idea en el que estés trabajando. No sólo puedes responsabilizarte de lo bueno si no que debes aprender a asumir tus errores para poder aprender de ellos.

5. No lo digas, hazlo. Comentar los proyectos está bien pero hay que ponerse con el trabajo para poder terminarlo. Si se te ocurre alguna buena idea apúntala para que no se te olvide y puedas comentarla en el momento apropiado con el resto del equipo.

6. Arriésgate. Salir de la zona de confort es vital para desarrollar tus capacidades de liderazgo. Si haces cosas nuevas conseguirás nuevas soluciones así que deja tus miedos y confía en ti mismo.

7. Tener la mente abierta. Debes estar preparado para asumir las críticas y las ideas que los demás puedan tener. A veces las opiniones no serán positivas pero pueden aportarte nuevas perspectivas y ayudarte a desarrollar tus ideas de una forma distinta pero mejor.