1. Todos los documentos importantes deben estar guardados en, al menos, un soporte más que el ordenador: un disco duro externo, un pen drive…

2. Si pueden estar impresos para posteriormente tenerlos a buen recaudo, mejor. Si son de carácter privado o delicado, guárdalos en una caja fuerte.

3. Intenta traspasar los documentos importantes a otras personas a través de lo dicho en el punto número 1: un pen drive o disco duro. Los documentos o fotos enviadas por email son más vulnerables.

4. ¡Recuerda! Las cosas importantes no se hablan por Whatsapp, si no cara a cara. La técnica tradicional “de toda la vida” es imprescindible en estos casos.

5. Elige bien a tus personas de confianza. Muchas veces nos mostramos demasiado confiados con personas que apenas conocemos. Si estamos hablando de cosas delicadas para la empresa (incluso para nuestra vida personal), mejor hacerlo con personas que sabemos “de nuestro círculo de confianza”. Aunque siempre puedes llevarte sorpresas, claro.

6. Evita personas chismosas, cotillas y metomentodo. Parece una obviedad, pero muchas veces podemos irnos de la lengua con personas que no deberíamos. No caigas tú también en el “placer del cotilleo”, porque se contagia.

7. Por supuesto cuidado con enviar fotografías delicadas por Whatsapp, subirlas a alguna red social (aunque la tengamos con carácter privado) o incluso a nuestra propia “nube”. Todos sabemos que ninguno de estos sistemas son 100% fiables y aun así seguimos utilizándolos para subir documentos o fotos “delicadas”.