1. No te despistes en tu búsqueda. Cuanto más tiempo pase entre tus empleos más costará encontrar uno nuevo. Cada vez hay más candidatos para menos ofertas y cuanto más tiempo pase entre tus experiencias laborales más difícil será añadir alguna nueva.

2. Sigue comunicándote con tu red de contactos. Conocer los movimientos de tus anteriores jefes puede abrirte puertas a nuevas oportunidades profesionales. La gente que conoce tus aptitudes y tu forma de trabajar puede ayudarte a encontrar un nuevo empleo.

3. Aprovecha los cambios. Una nueva dirección en la compañía o un cambio del modelo de gestión de la empresa puede favorecerte si aprovechas tu entrevista para demostrar tus aptitudes a la hora de desarrollarte en entornos como el que pretende adaptar la compañía. Trata de conseguir una oportunidad para demostrar que tú estás preparado para seguir el rumbo que pretenden marcar.

4. La casualidad. El trabajo de tus sueños puede aparecer cuando menos te lo esperas, cualquier encuentro personal puede convertirse en una oportunidad laboral sin esperarlo. Tu amabilidad y cortesía deben ser tus cartas de presentación a la hora de entablar una conversación de negocios con alguna persona que te interese.

5. Sé creativo y diferente. Distínguete de los demás por tu perseverancia y resistencia para poder conseguir el puesto. Siempre puedes ponerte tú en contacto con la compañía tras la entrevista para comentar tus buenas impresiones tras la entrevista y tus propuestas personales para el trabajo.