Reside en el popular barrio de Queens. Sus padres son inmigrantes de Bengala. Y estudia en el conocidísimo instituto de Stuyvesant de Nueva York, donde sólo entran los mejores. Entre sus planes a corto plazo está la creación de un fondo especulativo el próximo año 2015, en cuanto cumpla los 18.

Pero, ¿cómo un chico de 17 años ha logrado semejante fortuna? Pues lo hizo jugando acciones y futuros durante los recreos. Este joven inversor es protagonista absoluto de la última edición del New York Magazine donde relata cómo, si del “Lobo de Wall Street” se tratase, empezó su aventura de inversiones a los 9 años.

“¿Qué es lo que mueve el mundo?”, se pregunta Mohamed en el New York Magazine. “El dinero”, responde. “Si el dinero no fluye, las empresas no pueden progresar y no hay puestos de trabajo”, explica para exponer su visión de negocio.

Pese a ser multimillonario es su padre el que aún lo lleva al colegio (aunque Islam tenga ya comprado un BMW). Y pese a su enorme cuenta corriente, no deja el domicilio familiar (pese a tener alquilado un departamento en Manhattan). Al fin y al cabo, tiene 17 años.