Esta metodología consiste en una serie de pasos a seguir a la hora de lanzar un nuevo producto al mercado, sin necesidad de grandes cantidades de financiación inicial.

Elige tu garaje
Uno de los gastos más importantes a los que se enfrenta una empresa que acaba de empezar es el alquiler de un local. No gastes tu dinero en un inmueble en la zona de moda o en algún espacio de trabajo compartido. Busca algo realmente barato o un lugar en el que también puedas vivir para no tener que hacer frente a dos alquileres.

Los empleados están sobrevalorados
Intenta evitar contratar alguien de forma permanente y con un contrato normal, esto no quiere decir que tengas que hacer todo el trabajo tu solo. Es conveniente que contactes con algún freelance o empresas subcontratas en ocasiones, esto te ahorrará muchos gastos.

Reduce, reutiliza y recicla
No necesitas tener la última tecnología ni la oficina mejor decorada. No desperdicies el dinero en estas cosas. Recurre a tiendas de segunda mano para el mobiliario, reutiliza material de oficina que tengas y trata en el caso de la tecnología comprar sólo lo indispensable. Puede parecer algo exagerado, pero cada euro que ahorres y puedas invertirlo en algo más productivo a largo plazo lo agradecerás.

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