Norberto Ferretti fue el creador del Grupo Ferretti, una de las empresas más importantes en producir embarcaciones de lujo del mundo. Sus barcos, gracias a su tecnología, su diseño innovador y su exclusividad en los detalles los hacen ser objetos de culto.

La historia de Ferretti comenzó en 1968, cuando Norberto y su hermano Alessandro, ambos impulsados por su inmenso amor al mar, iniciaron una nueva aventura que les condujo a crear los astilleros Ferretti en la ciudad de Forli (Italia), uno de los más prestigiosos del mundo en la producción de embarcaciones de diferentes tamaños. “En esta época tuvimos dos opciones: comprar otra marca o crecer haciendo un producto diferente con nuestra firma; y apostamos por esta última”, señala Ferretti, quien presagió que la industria naval sería un sector necesario para que Italia sea un país innovador y vanguardista en la fabricación de embarcaciones y siga dejando huella.

Su primer éxito llegó cuando presentaron el primer velero a motor de madera en 1971 en los Génova Boats. El siguiente fue su primer yate a motor, que se presentó en el astillero en 1982. Las creaciones de Ferretti tuvieron tan buena acogida que los hermanos se especializaron en la producción de yates de lujo y la compañía se convirtió en un líder mundial en el diseño, construcción y comercialización de embarcaciones de alta gama, y su apellido es sinónimo de influencia, estilo de vida y libertad. Sin duda, el grupo italiano cambió la forma en que el mundo ve los yates de crucero.

En 1998, Ferretti comenzó el programa de expansión de la compañía que, como primer caso italiano en el sector náutico, empezó a cotizar en la bolsa de Milán en el año 2000. Tras su paso por el mercado de valores italiano, continuó el proceso de crecimiento y consolidación del Grupo. En los siguientes años, Ferretti realizó numerosas adquisiciones, incluyendo Cantiere Navali dell’Adriatico en 1998; CRN SpA, en 1999; Riva SpA, en 2000; Cantiere Navale Mario Morini, en 2002; Itama, en 2004; y Allied Marine, en 2008. En ese tiempo llegó a contar con 3.000 empleados y su volumen de negocios anual fluctuaba alrededor de 800 millones de euros. Después de la gran crisis financiera de 2008, en la que el Grupo Ferretti acumuló deuda en varios círculos financieros, tenían dos opciones: o mantener la compañía o subcontratarla a alguien. Y decidieron venderla a la multinacional china de maquinaria pesada y fabricante de automóviles Weichal Group en 2012. “Estuve de acuerdo con los nuevos propietarios en que me quedaría como consultor durante tres años. Pero después de un año y medio las cosas no iban como se suponía que debían ir, por lo que decidí marcharme y dedicar el tiempo a mí mismo, a mis vacaciones y hobbies”.

Regreso a la escena náutica

Después de estar un tiempo retirado, Norberto Ferretti, considerado uno de los iconos de la náutica deportiva en Italia y el mundo, volvió a la primera línea de un sector en el que siempre ha sido protagonista. Y regresó para trabajar con Solaris (líder en el segmento de veleros en la categoría premium y fabricante de yates a motor) en el desarrollo conjunto de una nueva gama de barcos Langosta, que es el modelo que más le fascina. “Esto para mí es un juguete pequeño y lo hago más por diversión, para mantener vivo mi proyecto y mis habilidades de planificación, y para sentir la satisfacción de producir algo que me demuestre que todavía puedo hacer cosas. Pero el pacto es claro: estoy a cargo del producto, tengo la última palabra, pero no tengo nada que ver con las compras, ventas, asuntos comerciales y financieros. No quiero tener el peso del astillero sobre mis hombros. Nuestro plan es producir una gama que abarcará unidades de entre 46 y 88 pies. El modelo de 46 pies estará disponible en dos versiones: abierto, hard-top y fly, y se presentará en el Festival Internacional de Cannes junto con el de 55 pies. Este barco estará disponible en dos versiones: hard-top y fly bridge. También habrá un buque insignia de 65, 76 y 88 pies. El rango se completará dentro de dos años”. Estos modelos están adecuados para todos los mercados, como por ejemplo España, Francia, Alemania Reino Unido, Turquía, Grecia y Estados Unidos, que es el país perfecto para este tipo de embarcaciones, porque los navegantes americanos exigen una gran calidad técnica y un impecable rendimiento en el mar.

Clientes VIP

Norberto Ferratti ha diseñado a lo largo de su carrera más de setecientos barcos, y entre las personalidades notables a los que ha vendido un yate de lujo destaca al exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi. “Berlusconi siempre ha sido uno de nuestros mejores clientes. Solía cambiar de barco cada dos o tres años. Su hermana María también era clienta nuestra”.

El empresario italiano es un auténtico lobo de mar, pero reconoce que una de las aventuras que le hubiera gustado hacer es la del Atlántico. Ferretti es un enamorado de España y pasa tres meses en verano en su casa de Formentera: “La isla es increíble, en todo el Mediterráneo no existe un lugar similar, con esas amplias playas y sus aguas tan cristalinas. Es un lujo”. Además de todo ello, también es un buen aficionado a la bicicleta y ha recorrido en cuatro ocasiones el Camino de Santiago desde diferentes puntos. “Próximamente haré la Ruta de la Plata, saliendo de Sevilla. Me estoy preparando para ello”, concluye.