¿Te planteas comenzar tu andadura como empresario? ¿Has decidido que ya no quieres recibir órdenes de un jefe? Debes saber que ser tu propio jefe no es tan bueno como suena y que debes estar preparado para ello.

Ser tu propio jefe es fácil, ser un buen jefe de uno mismo es algo diferente, y más complicado. Debes prepararte para este nuevo ascenso que tú mismo te has asignado. Por eso, las pautas debes establecértelas tú mismo, y aunque no tengas a nadie supervisando, cumplirlas a raja tabla.

Piensa que el futuro del proyecto ya no depende de nadie más que de ti, y de tus socios, si tienes. Ser jefe no es solo ordenar, también asumir responsabilidades. Por eso vamos a ayudarte en la preparación para convertirte en tu propio jefe.

1. Identifica posibles socios. Si no quieres trabajar solo en este nuevo proyecto, ha llegado el momento de seleccionar entre las personas que conoces cuáles podrían ser tus socios. Para ello, debes investigar su carrera profesional y no dejarte llevar por nada más que por su capacidad de trabajo. Evita emocionalidades ni lazos familiares, ya que pueden traer problemas personales y laborales.

2. Haz un proceso de selección para reclutar empleados. Hay que saber poner bien los cimientos para crear una empresa. Por eso, las personas que te acompañen desde el principio deben estar bien escogidas.

3. Establece un presupuesto para el proyecto. Ahora tendrás que sobrevivir por tu cuenta, así que eres tú quién establece los límites. Si no te ves capaz de identificar los gastos y crear un presupuesto, quizá es mejor que consultes con un gestor. Ya que la parte financiera de un negocio quizá sea la más importante.

4. Piensa en el futuro, ¿qué vas a hacer con los ingresos? Antes de que el proyecto comience a prosperar, debes tener un plan ya establecido de lo que harás ante las diferentes circunstancias a las que te podrás ir enfrentando.

5. Financiamiento. Valora cuáles serán tus fuentes de ingresos o posibles inversores. Antes de que comience el lanzamiento es necesario tener un capital mínimo que se adecue a la situación para poder ofrecer un servicio de calidad.