1. Contratar por amiguismo
Probablemente cuando comiences a contar que vas a abrir un negocio, aparezcan muchas personas que te pidan que cuentes con ellos para formar parte de la plantilla. Contratar a amigos o familiares por el simple hecho de tener esa “categoría” en tu vida, es un grandísimo error. Debes contar con los mejores profesionales ya que son los que junto contigo sacarán adelante el negocio.

2. Elegir un socio poco adecuado para la empresa
Si en el caso de tu negocio necesitas un socio con el que compartirlo, ten cuidado antes de decantarte por alguien. Debes hacer una entrevista minuciosa y cierto tipo de valoraciones muy concretas. Tampoco, por supuesto, te dejes guiar por recomendaciones de terceros o por amiguismo. Un mal socio puede arruinar tu recién estrenado negocio.

3. Usar más recursos de los necesarios
Sobre todo al principio de un negocio hay que optimizar el capital lo máximo posible. No derroches, no compres más de lo necesario, no compres todo el material necesario a largo plazo de una vez…

4. Posponer la apertura de una web
Una web es absolutamente necesaria incluso antes de abrir físicamente tu empresa. Posponerlo por considerarlo poco necesario al principio es un gran error. Hoy en día lo que no está en Internet no existe. ¡Tampoco te olvides de las redes sociales!