Lo primero que tienes que hacer es intentar que tus empleados se vean implicados con la empresa, que no solo miren por ellos mismos. No deben trabajar únicamente para recibir un sueldo al mes, si no para que la empresa prospere. Para ello, lo mejor es que sigas los siguientes pasos.

1. Incentiva a tus empleados con que según prospere la empresa, ellos recibirán un beneficio. Así les motivarás a que no solo piensen de forma individual, también colectiva.

2. Establece formación para que comprendan cuáles son los beneficios del trabajo en equipo. Ofrece conferencias con personas a las que admiren laboralmente para les motiven a formar grupos de trabajo.

3. Ayuda a encontrar a cada miembro su rol dentro del equipo. Quizá en un principio no saben que puesto ocupar dentro del grupo. Por eso está bien que un experto les ayude a encontrar cuáles son sus roles en el equipo.

4. Previamente organiza reuniones y actividades en equipo. Es una forma de calentar el ambiente y ver como se relacionan tus empleados entre ellos. Así se irán acostumbrando a trabajar en equipo y tú podrás observar cómo funcionan.