Es una decisión que tomó Richard Branson y que admite en una entrevista a Inc que tiene muchas ventajas pero también muchos desafíos.

“Debido a que la marca Virgin es una apuesta segura a nivel mundial, si creamos una marca bajo ese nombre, es toda una ventaja”. Pero por otro lado, si un negocio de Virgin está en problemas como Virgin Megastore (que tuvo que cerrar en Europa y EEUU), Branson no puede declararse en quiebra. En lugar de eso tiene que gastar millones de dólares para asegurar retirarse de una forma digna del mercado.

“Nunca vamos a dejar que una compañía Virgin vaya a la quiebra”, dijo Branson. “Tenemos que estar por todas nuestras empresas, y eso nos cuesta mucho más.” “La reputación es todo lo que tienes en la vida, y creo que vale la pena gastar ese dinero”, dijo.