Por esta razón, normalmente utilizan frases positivas y efectivas cuando hablan con sus empleados, frases tales como: “Aquí está nuestra misión”, “tu papel es críticamente importante porque…”, “me gustaría saber qué piensas”, “¿cómo puedo ayudar?”, “juntos podemos…”, “felicidades” y “gracias”. Por otro lado, “hay ciertas palabras hirientes y frases que los líderes nunca dirían”, asegura Price:

1. “Soy el jefe”.
“Los grandes líderes son seguidos y admirados, mientras que los dictadores son temidos y despreciados”, dice Price. “Por supuesto que eres el jefe, pero decirlo no lo hace. En su lugar, usa tu poder para empoderar a otros. Pregunta, ‘¿qué necesitas para ser exitoso?’ o ‘¿qué puedo hacer para ayudar?’”.

2. “No es mi culpa”.
Un buen líder siempre asume sus responsabilidades y acepta sus “meteduras de pata”. “Aunque a nadie le gusta sentir culpa, un gran líder absorbe el golpe, demuestra responsabilidad y lleva al equipo hacia una solución”, dice. “En lugar de culpar a la administración previa, la antigua administración, otros departamentos o a la economía, dice ‘hablemos sobre lo que vamos a hacer para asegurar el éxito’”.

3. “Lo haré yo mismo”.
El liderazgo no es un acto solitario, explica Price. “Esta actitud se refiere notablemente al hábito ‘hazlo tú mismo’, que puede ser bueno para mejorar la casa pero no para mejorar el liderazgo. Mientras más alta pongas la escalera corporativa, menos haces personalmente como contribuidor individual; mientras hagas más a través y para otros”.

4. “Ya lo sé; pensé en todo”.
“Evita descartar o descontar la aportación de otros con una actitud presumida”, dice Price. “Incluso si no lo sabes, permanece enseñable. Cuando recibes y valoras la inteligencia y contribuciones de los empleados, los haces verse bien y sentirse inteligentes”.

5. “El fracaso no es una opción”.
Un buen jefe es aquel que aprende de los errores, de los fracasos, de todo aquello que no sale como esperaba. Y precisamente eso es lo que transmite a sus empleados y compañeros. “Este lema puede funcionar como el credo del Centro de Control de Misiones de la NASA y el título de la autobiografía de Gene Kranz”, dice Price. “Sin embargo, cuando un líder pronuncia esta frase en los negocios, a menudo es interpretada como ‘no se permiten errores’”.

6. “Así no es como lo hacemos aquí”.
Debe estar dispuesto y encantado de contar con personas en su equipo que le aporten a su empresa nuevas ideas y maneras de hacer las cosas. “De hecho, Steve Jobs dijo, ‘la innovación distingue entre un líder y un seguidor’. Por esta razón, los mejores líderes valoran a los empleados que demuestran pensamiento creativo, flexibilidad y habilidades para resolver problemas”, explica Price. “Estas frases, de un solo golpe, revelan que eres lo opuesto: atrapado en el pasado con pensamiento antiguo, inflexible y de mente cerrada”, sentencia.

7. “Quiero resultados, no relaciones”.
“Así como aparece en el diccionario, las relaciones vienen antes que los resultados”, dice Price. Es necesario un buen ambiente laboral y relación cordial entre los miembros de un equipo para lograr grandes resultados.

8. “No me importa si no es ético. Si no es ilegal, hazlo”.
“El ‘fin justifica los medios’ no es excusa para decepción deliberada, desprecio de las políticas de la empresa, incumplimiento y actos ilícitos”, dice Price. “En su lugar di, ‘haz lo correcto’”.

9. “No me traigas malas noticias o sorpresas”.
“Los grandes líderes quieren conocer los problemas que necesitan atención inmediata; por lo tanto, dicen ‘si hay malas noticias o sorpresas, quiero ser el primero en saberlo’”. Buscan siempre estar al tanto de todo lo que sucede en su empresa y toman una actitud proactiva frente a los problemas.

10. “Tienes suerte de tener un trabajo aquí”.
Es una de las frases más prepotentes que podemos escuchar por parte de un jefe. “Depende del empleado decidir si eso es verdad”, dice. En lugar intenta algo como “somos afortunados de tenerte en nuestro equipo”.