Según el Banco de España, el nivel de desigualdad en renta en nuestro país durante la crisis financiera fue menor en términos brutos gracias a que las pensiones mitigaron o compensaron la caída de los ingresos salariales familiares. A esa menor desigualdad contribuyeron factores como que el tamaño medio del hogar español sea relativamente elevado y que los pensionistas, que en general viven en hogares con menores miembros, estén sobrerrepresentados en la parte baja de la distribución de la renta. “El hecho de que la pensión media tuviera a lo largo de la crisis una evolución notablemente más positiva que las rentas derivadas del empleo generó una reducción de la desigualdad de la renta total de los hogares”, señala en un informe sobre la desigualdad en España.

Sin embargo, la desigualdad en riqueza patrimonial se incrementó a lo largo de la crisis, aunque la institución puntualiza que “España presenta un grado de desigualdad de la riqueza moderado en comparativa internacional”. El aumento de esta desigualdad fue sobre todo por la mayor capacidad de ahorro de los hogares de mayores ingresos.