1.- Líder consultivo
Es el más recomendable cuando los asuntos importantes se imponen sobre los acuciantes. El directivo es quien toma la palabra aunque bajo el aval de los empleados que se encargan de elaborar informes con una fotografía precisa de la situación de la empresa. El criterio del líder no se impone sobre la realidad que reflejan los datos.

2.- Líder autoritario
Surge cuando en la empresa irrumpe la urgencia de solucionar unos problemas de gran envergadura. El directivo toma solo las decisiones jugándose su reputación. Si su decisión tiene éxito ganará mucha reputación pero la probabilidad de fracaso con este estilo es mayor. Cuando los asuntos urgentes se acumulan e impiden trabajar en los importantes es buena muestra de una mala planificación del empresario.

3.- Líder democrático
Todos los empleados tienen voz y voto a la hora de tomar decisiones. Sin embargo, esta opción es vista como una irresponsabilidad del directivo, dado que debe ser éste quien asuma las consecuencias de una opción. Un ejemplo de este tipo de liderazgo es el que desarrolló en Apple Steve Jobs.

Este estilo de entrada genera motivación a los trabajadores, que ven como su opinión es valorada aunque también produce desmotivación para los que votaron la opción perdedora. Corren el riesgo de no estar cien por cien implicados con el proyecto más avalado.

4.- Líder de consenso
Es recomendable llevarlo a cabo cuando los problemas no son ni importantes ni urgentes lo que obliga tomar decisiones sin grandes presiones. El directivo media entre los trabajadores para lograr un consenso. Al contrario que el democrático, el empresario cuenta con valoraciones y no con votos.