1. Están centrados en conocer a otros candidatos
Las empresas no suelen quedarse con el primer profesional que solicita el puesto de trabajo. Se interesan por conocer diferentes perfiles hasta dar con el mejor. Es normal que transcurran unas semanas hasta que te puedan comunicar si eres el elegido.

2. Se preparan para la próxima ronda
Es posible que hayas pasado la primera entrevista pero, necesiten tiempo para preparar la segunda. Si no tienes noticias sobre la empresa es porque quizás todavía no tienen seguro cómo continúa el proceso de selección. Es algo lento ya que depende del trabajo de varios miembros de la empresa.

3. El puesto no es para ti
Como tú, otras personas se han presentado a la entrevista. Puede ser que ya tengan al elegido y tú nunca recibas ningún aviso. Algunas empresas no se molestan en informar a sus candidatos sobre el resultado de su entrevista cuando han sido rechazados. Es una posibilidad que tienes que tener presente.

4. Quieren ver si muestras interés
Puedes esperar a que suene el teléfono o llamar directamente. Dejar el tiempo pasar puede ser una estrategia de las empresas para conocer cuál es el grado de interés que tienes en trabajar en su compañía. Eso sí, no te precipites. Esta llamada quedará bien siempre y cuando la hagas pasadas unas semanas de la entrevista. Antes puede resultar demasiado agobiante e impaciente.

5. Eres la segunda opción
Es probable que, finalmente, decidan contar con otro candidato y tú te quedes en la lista para futuras contrataciones. Puede ser que el seleccionado necesite tiempo para pensar si acepta o no el trabajo. Mientras tanto, evitarán decirte que, en el caso de que rechace la oferta el primer seleccionado, tú serías su nueva apuesta.