Muy pocos pueden presumir de ser clientes de banca privada. En España se requiere tener como mínimo un patrimonio de 100.000 euros, o un millón, dependiendo de la entidad. Precisar magnitudes de negocio y de clientela de la banca privada que opera en España no es una tarea fácil por la heterogeneidad de criterios entre los competidores, tanto en volumen como en la distribución u oferta de productos.

El sector lo conforma un conjunto diverso integrado por entidades de banca universal (Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, Bankia o Bankinter); grupos bancarios extranjeros con red comercial en España (Deutsche Bank, BNP Paribas) o entidades extranjeras especializadas (JP Morgan, UBS, Credit Suisse, CA, Pictet, Mirabaud, Rotschild, Julius Baer o Lombard Odier); y por firmas consideradas como boutiques independientes (Banca March, Renta4, Abante, Tressis, A&G), y Empresas de Asesoramiento Financiero (EAFIs).

De acuerdo con el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA, compañía especializada en el suministro de información financiera, el volumen de patrimonio gestionado por la banca privada en España se situó a diciembre de 2016 (últimas aproximaciones conocidas) en 413.000 millones de euros frente a 408.000 millones en el ejercicio anterior. “La ralentización del negocio se atribuyó a la inestabilidad de los mercados financieros durante la primera mitad del año, así como a los procesos de integración y reestructuración de divisiones acometidos por algunas importantes entidades”, según el citado estudio.

Por segmentos de entidades financieras, el de banca universal volvió a perder terreno en volumen de patrimonio gestionado concentrando el 76,1% del total, frente al 77,3% registrado en 2015. Por el contrario, el de las entidades especializadas se incrementó en algo más de un punto porcentual hasta el 23,9%. De acuerdo con el estudio, alrededor de 370.000 clientes recibieron servicios de banca privada en España, de los cuales el 38% disponían de un patrimonio de entre los 300.000 y los 600.000 euros.

El segmento de banca personal, categoría que incluye a un perfil de usuario con un menor nivel de riqueza, atendió a unos 4,7 millones de clientes, de los cuales el 57% contaba con patrimonios inferiores a los 120.000 euros. El volumen de patrimonio en este mercado ascendió a finales de 2016 a 475.300 millones de euros, lo que supuso un aumento del 6,6% respecto a 2015.

¿Hay mercado en España para que todas las entidades quieran estar en este negocio? Según Marta Alonso, directora de Bankia Banca Privada, con un patrimonio bajo gestión de algo más de 5.600 millones de euros en 2017 (la mayor parte –asegura la entidad– por captación nueva a la competencia), sí hay espacio. “En España, el punto de corte para banca privada es más bajo que en otros países, y eso justifica que todas las entidades queramos dar un buen servicio de banca privada a nuestros clientes. Además, la mejora de la situación económica en nuestro país va a generar nuevos empresarios con potencial de ahorro-inversión”.