1. El tiempo jugará a tu favor
Es cierto que un proyecto puede triunfar por su novedad pero, ¿qué pasa al cabo de unos meses? Es posible que lo que fue todo un descubrimiento pase al olvido sin más. En cambio, cuando algo destaca realmente por su calidad el tiempo influye para bien. Le proporciona un mayor valor y hace que más gente se interese por él.

2. La competencia dejará de existir
Ser el mejor conlleva cumplir una serie de requisitos que te hagan especial. Tener iniciativa, creatividad, saber liderar, tomar las decisiones correctas…si proyectas esta imagen ante otros, conseguirás ser único en el sector.

3. Te lloverán las ofertas
Si demuestras que eres el mejor en un ámbito concreto y que el trabajo que desarrollas está por encima de otros podrás estar tranquilo. No serás tú quien llame a la puerta de las empresas sino que serán ellas quienes soliciten tus habilidades.

4. Te recordarán por tu logro
Cuando eres el mejor es más fácil que tu trabajo sea recompensando y que marque un antes y un después en la memoria de tus seguidores. Ser el primero sólo te podrá hacer estar en boca de todos unos días pero, lo que realmente se valora es aquel o aquello que, con el tiempo, sigue dando los frutos esperados.

5. Marcarás la diferencia
Está claro que si consigues ser el primero en algo tendrás recompensas, sobre todo económicas pero, no son las más importantes. Preocúpate por ocupar el puesto del mejor en un mundo con grandes profesionales y donde cada vez hay que demostrar más. Se trata de ser diferente del resto y de ofrecer un trabajo que roce la perfección.