El sector financiero dio en 2013 su primer paso en reconocer la trascendencia del cambio climático –y la oportunidad de negocio que abría– con la primera emisión de los llamados bonos verdes. Estos activos de renta fija deben destinar los fondos captados a financiar o refinanciar, en parte o en su totalidad, proyectos medioambientalmente sostenibles. El emisor fue Bank of America y desde entonces el mercado de bonos verdes ha pasado de representar el 5% del total de las emisiones de bonos de la banca al 42% en 2016, estabilizándose en el 24% en la actualidad. Por nacionalidad, los bancos más activos en este tipo de emisiones se encuentran en China, Alemania, Países Bajos y Estados Unidos. Además, algunos de estos bancos también han empezado a emitir otro tipo de instrumentos, como las titulizaciones y las cédulas verdes.

En España, el sector bancario está comprometido con los valores internacionales de responsabilidad medioambiental. Banco Santander, el primer grupo bancario, ha fijado una serie de criterios de funcionamiento para velar por la protección del medio ambiente, como el control y reducción de los consumos y emisiones de las instalaciones del Grupo, el análisis del riesgo social y ambiental en las operaciones de crédito y el desarrollo e impulso de soluciones financieras que apuestan por la protección del medio ambiente, como son las energías renovables y la eficiencia energética.

BBVA, por su parte, trabaja en la gestión de riesgos ambientales y sociales, en especial los climáticos, y su paulatina integración en sus modelos de riesgos.

CaixaBank, entidad muy comprometida con la inclusión financiera, es el primer banco español cotizado 100% carbón neutral, ha reducido un 69% su huella de carbono desde 2009 y el 99,4% de la energía que consume es de origen renovable. Su cartera de proyectos de energía está compuesta por renovables en un 81% y aplica procedimientos internos para operaciones de financiación de proyectos a partir de 5 millones de euros.

Otra de las mayores entidades financieras, Bankia, señala que es una de las primeras que, desde 2013, utiliza el 100% de energía eléctrica verde. En el ámbito de los préstamos sindicados, durante 2018 Bankia desempeñó un papel líder en la financiación de energías renovables.

Uno de los últimos bancos españoles en adherirse a los Principios de Banca Responsable ha sido Banco Sabadell. Dichos principios, que se alinean con los Objetivos de Desarrollo sostenible (ODS) que promueve la ONU y el Acuerdo de París, han sido secundados por 28 entidades de todo el mundo, entre las que están las españolas BBVA, Santander, Caixa, Bankia, Cajamar y el ya citado Sabadell.