1. Haz público tus logros
Las redes sociales o el grupo de profesionales con el que te relacionas tienen que saber que eres una persona capacitada para desarrollar un trabajo. Por ello es importante que sepas dejar constancia de tus éxitos y tus anteriores experiencias. En base a ellas podrán comprobar tu grado de compromiso e iniciativa de cara a una empresa.

2. Sigue en activo
Hay miles de formas para que continúes ligado al sector y sigas el curso del mercado. Puedes aprovechar tu tiempo libre para seguir formándote o colaborar con otras compañías. Es una manera de demostrar que sigues teniendo la motivación para continuar y no te das por vencido ante los “fracasos” laborales.

3. No te conformes con lo primero
A nadie le gusta ser despedido de una empresa cuando se está haciendo un buen trabajo. Aunque no lo creas, dice mucho de tu persona si reconoces tu decepción y la afrontas con humildad. Aún así, no puedes quedarte con lo primero que te presenten. Busca algo que se ajuste a tu perfil y en el que puedas demostrar tus conocimientos.

4. Destaca algo que te diferencie
Has trabajado durante años y sabes cómo funciona el mundo laboral. Se buscan personas creativas que tengan iniciativas que explotar. Este es un punto que tienes que tener en cuenta y hacer hincapié cuando te presentes ante un reclutador. Saca rendimiento a tu originalidad y muestra tu entusiasmo por seguir creciendo.

5. Amplia tus metas
Unas puertas se cierran y otras se pueden abrir. En tus manos está que conozcas otros sectores y tu camino profesional siga su curso. Una buena táctica para hacerte valorar es que amplíes tus objetivos e intentes alcanzarlos. Te caracterizarás por ser una persona con aspiraciones en la vida, con seguridad en sí mismo y, sobre todo, valiente para enfrentarse a nuevas situaciones.