No te aventures antes de tiempo. Tienes que cuidar cada detalle del nuevo país en el que vas a expandir tu negocio. Es una decisión muy importante, porque volverás a empezar de nuevo, en otro lugar.

1. Estudia bien la situación económica en la que se encuentra el país. Y no solo eso, también su cultura y la forma que tienen de comportarse los posibles clientes en este nuevo mercado.

2. Contrata a un experto del país. Ten siempre cerca para aconsejarte a una persona que haya crecido y desarrollado su carrera profesional en el país en el que vas a expandir tu negocio.

3. Evita cometer los mismos errores que cuando empezaste. Ahora juegas con ventaja, ya sabes lo que es montar una empresa. Así que no vuelvas a tropezar con las mismas piedras que en tus inicios.

4. No te despreocupes de tu negocio inicial por la ilusión de expandirte. Piensa que el núcleo va a ser siempre el primer negocio, y la expansión son como ramificaciones. Si descuidas el núcleo, no funcionará tu nuevo proyecto.

5. Primero asegúrate de exprimir bien tu negocio en el país de origen antes de expandirlo a nuevos lugares. Debes saber que ya no puedes acaparar más mercado en el país de origen antes de expandirte, porque será como comenzar de nuevo.