1. Aprende a sintetizar
Es muy posible que si ofreces demasiados datos tus destinatarios desconectes antes de terminar de leer tu mensaje. El tiempo vuela y en el mundo empresarial los mensajes deben de ser directos y claros con el objetivo que persiguen. Resume sin perder la esencia de lo que quieres transmitir.

2. Crea una estructura
Por lo general, con tu mensaje intentas informar o convencer sobre algo. Por ello, es importante que sepas transmitir tu idea con la mayor claridad. Utiliza el titular para captar la atención, el cuerpo del mensaje para dar detalles y el cierre para hacer que te recuerden. Es decir, crea un formato profesional.

3. Utiliza un tono positivo
Tu intención es causar una buena impresión y que tus palabras obtengan resultados. Tu forma de escribir debe ser un reflejo de la positividad de la empresa. Resalta las palabras más llamativas. Eso sí, no adornes demasiado el mensaje porque puede resultar muy artificial.

4. No abuses de las frases echas
Afirmaciones como “no te pierdas esta oportunidad” o “no dudes en ponerte en contacto con nosotros” son de gran utilidad pero, tienden a ser repetitivas. Se pueden utilizar pero no debe de ser algo cotidiano. Puedes decir lo mismo utilizando palabras diferentes. Desarrolla tu capacidad para escribir de forma más natural y evita lo convencional.

5. Adapta tus palabras al destinatario
No todas tus conversaciones son iguales, ni en todas utilizas las mismas palabras. En tus mensajes de textos ocurre lo mismo. Empieza por hacer que el saludo sea personal y la forma que tengas de dirigirte sea diferente para cada uno de ellos. Lo harás sentir especial y verás los resultados en tu negocio.