1. Relaciónalo con datos
Los resultados de tu mensaje siempre serán mejor si se apoyan en información relevante que despierte el interés de tus clientes. Incluye en el contenido estadísticas, citas relevantes o enlaces a otras páginas. Se verá que hay un gran trabajo detrás y será más fácil convencer sobre tu producto.

2. Promociónalo en redes sociales
Identifica cuáles son los canales más efectivos para difundir tu mensaje y utiliza su potencial. Adapta el mensaje a cada red social e intenta llegar a el mayor número de usuarios. En el caso de Facebook y Twitter tienes que intentar enviar constantemente tuits con tu idea. En Linkedln puedes hacerlo a través de los grupos de los que formes parte.

3. Utiliza un lenguaje atractivo
El lenguaje en base al que crees tu mensaje es de gran importancia para que sea bien recibido. Si tu finalidad es vender tu producto, haz que tu contenido sea claro y directo con esto. Eso sí, intenta ser original y utilizar palabras llamativas y poco complejas. Es una forma de llegar a todos por igual.

4. Haz uso del correo electrónico
Sigue siendo una de las mejores herramientas para llevar a cabo tus estrategias de marketing. Te garantiza que tu mensaje llegará a toda tu lista de contactos sin intermediarios. Crea párrafos cortos e invita a los destinatarios a que participen en tu proyecto con sus opiniones. Si contestan, sabrás que lo han leído.

5. Ve actualizándolo
Evita que tus clientes se aburran de ver siempre el mismo contenido. Esto sucede cuando utilizas siempre una misma estructura y tus palabras son previsibles. Es importante que seas creativo e intentes dar un aire diferente a cada mensaje. Así siempre sorprenderás y esperarán a saber cuál y cómo será tu próximo mensaje.