1. Dedica tiempo y esfuerzo al proceso de contratación
El proceso de contratación para que sea fructífero tiene que llevar un tiempo determinado que no es precisamente corto. Hay que dedicar esfuerzos en filtrar primero los CV hasta encontrar alrededor de 5 que encajen con el puesto y nos interesen. Además, posteriormente la entrevista que hacen los grandes líderes es una entrevista completa, con diferentes partes en las que no quede ningún tema sin tocar. Cuando finalizan el proceso no tienen dudas porque su búsqueda ha sido minuciosa y escrupulosa.

2. No contrata por amiguismo
Un buen líder de empresa no contrata a los empleados simple y llanamente por amiguismo. Si tiene alguna recomendación de alguien de confianza se encarga de que la persona en cuestión pase la pertinente entrevista y jamás tiene en cuenta esa relación. Si la persona no es válida, no lo es sea recomendación o amiga de quien sea.

3. Entiende que es una inversión
El buen líder sabe que tener a los mejores empleados en su empresa es toda una inversión, no simplemente un gasto. Obviamente si tienes al personal más cualificado y experimentado, el sueldo que debes pagarles tiene que ser proporcional a estas cualidades, pero el buen líder lo hace encantado y consciente de que es un gran beneficio para su empresa a medio y largo plazo.