QR son las siglas de quick response, por lo que el código está dirigido especialmente a proporcionarte una respuesta rápida ante una “necesidad” que un anuncio ha creado. Aunque tuvo una gran importancia y relevancia dentro del marketing, hay que tener mucho cuidado con cómo se usa. La mayoría de los casos de fracaso han sido porque no se han vinculado a lo que realmente esperaba un usuario. Por ejemplo, redirigir el código a una página web no siempre es una buena idea, ya que puede tardar en cargarse y el usuario terminará por desistir y no continuar con el proceso.

Gracias a su coste tan reducido y a la posibilidad de llegar a un público mucho más grande de lo habitual, muchas empresas se han planteado poder implementarlo en sus futuras campañas de publicidad. Sin embargo, antes de hacerlo, hay que plantearse estas cuatro cuestiones:

1. ¿Va a tener la campaña de publicidad una duración breve?
Una de las reglas básicas del marketing es la duración de las campañas de publicidad. Cuando queremos atraer a un público grande tenemos que hacerlo en un periodo corto de tiempo. Si por el contrario nuestra promoción va a tener una duración más prolongada, no sería necesario generar un código QR puesto que no crea el efecto deseado.

2. ¿Estará redirigido a una aplicación móvil?
“La mayoría de las compañías empezaron a utilizarlo para llevar a los usuarios a su web o para mostrar tan sólo una imagen, sin aportar más datos” aclara Cristina Ibáñez, Community Manager del Instituto de formación NTIC Master en España. Siempre va a funcionar mejor si nuestro código QR está redirigido a una app o a nuestro perfil oficial de cualquier red social, ya que de esta manera podrían recibir información diaria sobre nosotros y compartirla con el resto de usuarios.

3. ¿Se encuentra en un lugar de fácil acceso?
“Se pueden colocar en cualquier lugar ya que se trata de una imagen, por lo que se puede imprimir en cualquier formato”, añade Cristina Ibáñez, “sin embargo, hay que buscar un lugar visible, nunca mejor dicho y de fácil acceso.” Uno de los grandes fallos que han tenido otras empresas ha sido precisamente su ubicación, ya que si se encuentra en vallas publicitarias o a gran distancia, el móvil puede no captar correctamente el código.

4. ¿Es útil en nuestro teléfono móvil?
Finalmente tenemos que centrarnos en su utilidad. Diariamente nos descargamos aplicaciones que al poco tiempo son eliminadas de nuestro teléfono. Por ello, si queremos que permanezca en el tiempo, tenemos que ofrecer una serie de ventajas o de información a los clientes que lo mantengan en su dispositivo, como por ejemplo ofertas o promociones de descuento.