1. Dejas las cosas para mañana
Cada día cuenta y cada paso que des te puede hacer que avances o, por el contrario, retrocedas. Si estás comprometido con tus objetivos debes de mostrar constancia y compromiso con ellos. Deja de inventar excusos y rompe con tu comodidad. Es hora de trabajar.

2. Tienes demasiada responsabilidad
No se trata de acabar agotado por la cantidad de tareas que tienes que atender. Si tienes demasiado trabajo, tu productividad será menor y por lo tanto, la celebración de tus metas tendrá que esperar. Es preferible hacer menos trabajo pero hacerlo con calidad y dedicándole el tiempo oportuno.

3. Eres un esclavo de la agenda
Es cierto que hay que estar conectado al correo electrónico y estar alerta ante cualquier cambio pero, tu mente también necesita descansar. Date tiempo para desconectar del trabajo y afrontarás cada jornada con más energía e inquietudes para conseguir tus metas.

4. Tiendes a ser negativo
Tienes que eliminar esa actitud negativa ante cualquier situación o problema que surja. Es esencial que entiendas que te encontrarás con piedras en el camino que pueden dificultar tu éxito. Aprende de estos fracasos y mira el lado positivo de cada uno ellos. Deja de quejarte y reacciona.

5. Tú sólo te bastas
Crees que no necesitas la ayuda de nadie y que con tus conocimientos es suficiente para seguir creciendo profesionalmente. Está claro que te equivocas. Cambia este pensamiento y empieza a relacionarte con expertos de tu sector. Aprenderás nuevos conceptos y estarás en contacto con el mercado actual.

6. Buscas la solución más fácil
Es normal que haya momentos en los que te acomodes y elijas el camino más sencillo para continuar. Rompe con este viejo hábito e intenta esforzarte al máximo. Tu satisfacción final será mayor si sabes que has hecho todo lo posible por ir cerrando ciclos.

7. Tiras la toalla antes de volver a intentarlo
Tus metas están en continuo cambio porque tiendes a abandonar cuando algo no sale como realmente habías pensado. Es importante que sigas intentándolo hasta que consigas lo que esperas. Confía en tus posibilidades y esfuérzate por aquello que realmente deseas.