1. Mucha palabra y poca demostración
Alardeas de las ganas que tienes de trabajar y la experiencia que tienes en este tipo de puestos pero, te falla lo esencial: los datos. Es mejor mostrar ejemplos con algunos de tus logros donde puedan comprobar, por ellos mismos, cuál es tu grado de profesionalidad.

2. Hacer un remix de tus trabajos
No te centras en adaptar tu currículum a la descripción de la empresa en la que estás interesado. En cambio, ocupas parte de tu hoja incluyendo trabajos que no tienen nada que ver y que no aportan ninguna característica relevante para este puesto.

3. Utilizar un vocabulario repetitivo
Has olvidado la utilidad de los sinónimos. Haces que tu currículum sea repetitivo y que tu capacidad de comunicación se oculte en una serie de palabras muy concretas. Utilizas un vocabulario muy ambiguo que resta seguridad a tu persona y frenan la contundencia de tu currículum.

4. Rellenar páginas por rellenar
Muchos piensan que cuántas más páginas tenga su currículum, más cantidad de información podrá incluir y, por lo tanto, estará demostrando un mayor grado de valía. Es todo lo contrario. La consecuencia de este intento de impresionar es que, muchas veces, acaben directamente en la basura o pasen desapercibidos.

5. Un formato que no dice nada
Te conformas con hacer tu currículum en Word. Está bien pero tiene el problema de que lo utiliza demasiada gente y deja en duda tu creatividad. Será difícil que se fijen en tu currículum cuando varios de los que les llegan tienen una presentación muy similar a la tuya.

6. Proporcionar un email informal
Puede parecer una tontería pero es algo que llama la atención. Si ofreces tu email personal puede minimizar tu grado profesional y creará problemas a la hora de ponerse en contacto contigo. Es recomendable que crees una cuenta nueva con tu nombre y apellidos para favorecer tu candidatura y agilizar trámites.

7. Una fotografía que no se vea bien
Una imagen vale más que mil palabras y, en el caso de tu currículum, cuenta todavía más. Piensa que es tu carta de presentación y es el primer contacto que tu futuro jefe tendrá con tu persona. Dedica unos minutos a pensar qué foto poner y no te conformes con la primera que encuentres.

8. Imprimir en blanco y negro
Los detalles siempre cuentan. Muchos tienden a imprimir su currículum en blanco y negro sin tener en cuenta que restará atractivo ante otros. Aunque te cueste un poco más, a la larga tendrás resultados. Haz uso de colores potentes y destaca con negrita lo que consideres más importante.