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Así es Renáta Kellnerova, la cuarta mujer más rica de Europa que quería comprar Talgo

Heredó el conglomerado empresarial FPP Group después de que su marido falleciera repentinamente en un accidente de helicóptero. Esta es la curiosa historia de Renáta Kellnerova, la mujer que quiere rescatar Talgo.

Renata Kellnerova, en su fotografía de equipo para la plataforma web de PPF Group.

Renáta Kellnerova (República Checa, 56 años) es la cuarta mujer más rica de Europa con un patrimonio neto de 18.000 millones de euros y está dispuesta a rescatar la compañía de trenes española Talgo. Skoda, que pertenece al grupo PPF Group, un imperio de empresas que abarca múltiples industrias en Europa y Asia, cuenta con un bagaje de más de un siglo en el negocio ferroviario.

Renata heredó PPF Group, que además de trenes incluye empresas de telecomunicaciones, banca, seguros y bienes raíces, tras fallecer su marido y fundador del grupo, Petr Kellner, en un accidente de helicóptero haciendo heli-skiing en Alaska. Era el año 2021 y tenía 56 años. Tras perder un marido y ganar una empresa –qué paradoja–, Renata se convirtió en la mayor fortuna de República Checa, la cuarta de Europa y la 104 del mundo, según Forbes. Además de madre y empresaria, nuestra protagonista siente una gran pasión por la educación y es una fiel defensora del deporte, naturaleza y arte. Esta es la historia de Renáta.

La toma de mandos

Nació el 4 de julio de 1967 y hasta su boda con Petr Kellner, el que fue el hombre más rico de República Checa y quien fundó PPF Group, no se sabía nada acerca de ella. Tuvieron cuatro hijos y fueron una familia muy unida y feliz. Hasta que un día sobrevolando Alaska en helicóptero en marzo de 2021, sus vidas cambiaron para siempre, cuando el aparato se estrelló contra el suelo. Petr falleció al instante. Renáta decidió tomar las riendas de la compañía, ya que hasta el accidente ella se ocupaba de la crianza de su cuatro hijos –tres en común y un cuarto fruto de un primer matrimonio de su marido–. De un día para otro todo cambió.

Para empezar, heredó una parte muy generosa de su fortuna, lo que directamente le convirtió en una de las mujeres más ricas del país. No obstante, aunque trató de cubrir su perfil lejos de la vida mediática y atención pública, al igual que su marido, cuando tomó las riendas de PPF se convirtió en un hecho inevitable. Al igual que lo fue su familia, la estabilidad y desarrollo del negocio inversor, fue una prioridad principal de Kellnerova tras la muerte de su marido.

Durante su regencia, se ha encargado de dejar su firma empresarial a través de se acuerdos cruciales para el conglomerado, impulsándolo todavía a un concepto empresarial más alto. Como la venta por 2.150 millones de euros de una participación mayoritaria en la actividad de telecomunicaciones en Europa del Este y Central a Emirates Telecommunications Group o la división de servicios financieros para consumidores, Home Credit Group, además de deshacer sus inversiones en Indonesia y Filipinas en acuerdos que generaron ingresos de 615 millones de euros. Pero uno de los mayores cambios ha sido dejar atrás el mercado de Rusia y China tras la invasión de Ucrania y centrarse en el mercado occidental.

Durante el tiempo en el que su marido construyó el imperio de inversión, Renata estuvo muy ligada a la creación y dirección de la Fundación Educa (2002) y la Fundación familiar Kellner, iniciativas que destinan abundantes sumas de dinero por y para fines sociales en la República Checa. No solamente por razones filantrópicas, sino también a partir de su gran pasión por la educación y, aunque más tarde estuviera más ocupada con cuestiones del negocio, hasta el día de hoy sigue con estas iniciativas. Concretamente la Fundación Familia Kellner brinda asistencia financiera a estudiantes que buscan una educación superior.

La familia Kellner siempre ha estado muy ligada al deporte y siempre ha promovido su importancia en la sociedad a partir del patrocinio de varios clubes, eventos e iniciativas deportivas, a la vez que apoyar programas juveniles e invertir en instalaciones deportivas. De hecho, su hija Anna Kellnernova es una jinete profesional que ha ganado varios premios y ha sido dos veces campeona de salto de su país.

A este afán se le liga su defensa por la conservación del medio ambiente, reflejada en proyectos ecológicos como la restauración y preservación de jardines históricos, y también con su apoyo a organizaciones sostenibles.

Asimismo, el arte es otra de las disciplinas por la que Renáta también siente interés. Tanto que hasta es conocida por su importante participación en el Fondo de Restauración del Castillo de Praga para impulsar su cuidado y preservación de sus tesoros artísticos.

Actualmente, Renáta Kellnerova está enfocada en que sus herederos y futuros regentes aprendan todo lo necesario para que cuando llegue el día del cambio de mandos, estén preparados para manejar la totalidad de un imperio.

Su amor por el riesgo le llevó a la muerte

Petr Kellner, fotografía de la web de PPF Group.

Petr fundó PPF Group en 1991. Desde sus inicios, comenzó a generar una gran fortuna gracias al proceso de privatizaciones de empresas estatales que tuvieron que atravesar los ex países comunistas de la Unión Soviética, como Checoslovaquia. El empresario creó un fondo para poder retener y poseer las participaciones de 202 empresa y se adueñó de los seis activos más importantes del momento. Con este activo financiero ya en su poder, tuvo los recursos suficientes como para hacer de su proyecto un grupo de inversión de importancia, y lo denominó y congregó con el nombre PPF Group.

A medida que pasó el tiempo, el grupo se convirtió en uno de los conglomerados financieros más significativos y relevantes de Europa y Asia, por supuesto el más importante de su país, República Checa, gracias a sus intereses en una amplia y extensa variedad de industrias entre las que incluye de energía, seguros, banca y medios de comunicación.