1. Haz contactos a través de la red
Será más fácil comenzar a hablar con una persona nueva o, con alguien de tu entorno laboral, a través de las redes sociales. Es un escenario más íntimo donde te podrás mostrar tal y como eres. Más tarde, en el primer cara a cara, te sentirás más cómoda y con más información en tu mano.

2. Ten preguntas preparadas
Si sueles ponerte nervioso y tienes dificultades para iniciar una conversación, éste es el mejor consejo. Averigua cuáles son los intereses de la persona con la que vas a hablar o los profesionales que asisten a un evento determinado. Recurre a fórmulas con las romper el hielo y, a partir de ahí, céntrate en temas más específicos.

3. No te presiones
No tienes por qué hablar con todos tus compañeros de trabajo o ser el alma de la fiesta en una reunión. Te cuesta dar el paso ante otros así que, poco a poco. Es preferible que te intereses por una persona o dos y consigas que conozcan cuáles son tus objetivos. Estarás satisfecho de tu actitud y será más fácil integrarte en otros grupos.

4. Piensa en todo lo que puedes ofrecer
Eres una persona interesante que tienes muchos conocimientos para compartir con otros expertos. Muchas veces la vergüenza se apodera de ti y hace que no hagas público tu potencial. Quítate esos miedos. Tienes mucho que ofrecer. Es cuestión de creértelo y confiar en ti.

5. No te consideres inferior
Crees que por llegar el último a una reunión o ser el novato de la empresa estás menos valorado que tus compañeros. Es producto de tu imaginación. Tus compañeros querrán saber más sobre tu persona y conocer cuáles han sido tus logros. Ábrete a ellos y cuenta tus experiencias.

6. Busca las oportunidades
Habrá situaciones en las que relacionarte será más fácil de lo que crees. ¿Cómo sabes cuándo es el momento ideal? Tienes que estar pendiente y aprovechar ese tiempo de descanso para acercarte a tus compañeros. La hora del café puede ser clave para establecer un diálogo con los miembros de tu equipo.

7. Se fiel a tu propio estilo
No hay que ser muy observador para darse cuenta de si una persona es extrovertida o todo lo contrario. Aunque tienes que hacer un esfuerzo y conseguir ampliar tu lista de contactos, no debes de olvidar como eres. Tus compañeros te facilitaran el camino si desde un principio muestras tu personalidad y, aún así, te esfuerzas en avanzar con tus relaciones.

8. Date tiempo
Habrá personas a tu alrededor que se llevarán genial con toda la empresa y que no tendrán problemas para conocer a unos y otros. A ti, obviamente, te costará más llegar a ese punto aunque, tampoco tienes por qué hacerlo. Es cuestión de tomarse las cosas con calma e interesarse por forjar, poco a poco, una amistad con tus compañeros. Muéstrate receptivo cuando alguien se interese por ti.