1. Lee la letra pequeña del contrato
Ten siempre localizado el contrato de trabajo que firmaste cuando empezaste en la empresa. Revisa cada uno de los puntos y tenlos en cuenta cuando te despidan. Hay empresas demasiado astutas que, con tal de ahorrar algo de dinero, se pueden olvidar de cláusulas importantes para ti. Recuérdaselas si es necesario.

2. Pide que te argumenten el despido
Te quedarás más tranquilo si, el que hasta el momento es tu jefe, te explica cuáles son las razones por las que te han despedido. Quizás llegues a comprender mejor y sabrás si es algo realmente o importante o la empresa ha actuado sin tener claras las consecuencias del despido.

3. Deja las cuentas claras
Cada uno que se quede con lo suyo. Es decir, intenta hablar con tu responsable para que recibas el dinero que te corresponde por despedirte sin tener el contrato cumplido y cobrar el salario del tiempo que has estado trabajando durante ese mes.

4. Sé educado con tus jefes
Si las cosas han ido bien hasta el momento, ¿por qué estropearlas ahora? Aunque no sea una decisión agradable de escuchar, no pagues tus miedos con tu jefe. Tanto si tienen un buen motivo como si no, es su empresa y tiene el poder para decidir sobre tu futuro. Mejor callar y salvaguardar tu imagen de profesional.

5. No tu infravalores tu trabajo
No te sientas culpable de haber sido despedido. Tu trabajo es igual, o más mejor, que el de tus compañeros. Desmoralizarte no te servirá de nada a la hora de enfrentarte a una nueva búsqueda de trabajo. Ten en cuenta lo positivo y la experiencia que has acumulado.

6. Quédate con lo aprendido
Durante el tiempo que has estado trabajando tus conocimientos han aumentado. Ahora tienes más capacidades para enfrentarte a diferentes situaciones y tus habilidades tienen una mayor fluidez. Haz ver ante tus jefes todos estos detalles para que te tengan en cuenta en futuras oportunidades.

7. Comienza a interesarte por otras opciones
Date tiempo para asimilar que tu vida ha cambiado y que tu rutina no será la misma. Una vez asimilado, ponte las pilas. Abre tu mente y comienza a explorar otros sectores donde puedas realizar un buen trabajo. Tu abanico de posibilidades debe de estar alerta a todo lo que pueda surgir.

8. No mires atrás
Aprende a dejar que el tiempo ponga cada cosa en su lugar. No compares los nuevos puestos de trabajo a los que optes con el que tenías anteriormente. Cada uno tiene unas características y un modelo de negocio diferente. Olvídate del pasado y empieza a mirar el futuro.